sábado, 27 de agosto de 2011
miércoles, 24 de agosto de 2011
nene-angel
Encontré una foto de un bebé en unas manos, que me gustó mucho y, habiendo visto recientemente la película Der himmel über Berlin de Wim Wenders, le puse alas y me gustó. (2009)
Cuando el niño era niño andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente, y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello,
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tu?
¿Por que estoy aquí y por qué no alli?
¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es solo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal y gente que realmente es mala?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de devenir,
y que un día yo, el que yo soy,
no seré mas ese que soy?
Cuando el niño era niño le costaba tragar las espinacas,
los chicharros, el arroz con leche y la coliflor al vapor,
y ahora como todo, no solo por necesidad.
Cuando el niño era niño alguna vez despertó en una cama extraña,
y ahora, lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, solo en ocasiones de suerte.
Se imaginaba claramente un paraíso,
y ahora, cuando mucho, lo adivina.
No podía pensar una nada,
y hoy, se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño jugaba entusiasmado,
y ahora se concentra como antes
solo cuando se trata de trabajo.
Cuando el niño era niño las manzanas y el pan le bastaban de alimento,
y todavía es así.
Cuando el niño las moras le caían en la mano, como sólo caen moras,
y aun es así todavía;
las nueces frescas le ponían áspera la lengua,
y ahora todavía.
En la copa del árbol tiraba de las cerezas
con igual deleite como hoy todavía;
se asustaba de los extraños...
como todavía se asusta;
esperaba las primeras nieves...
y todavía las espera.
Cuando el niño era niño
lanzó un palo como una lanza contra el árbol...
y hoy vibra ahí todavía.
Poema escrito por Peter Handke para la primer escena de esta película.
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